lunes, 22 de abril de 2013

Toledo 2012: La Plaza del Pozo Amargo, su leyenda y un menú con mucha prisa

Hoy toca hablar de Toledo y del viaje que hice allí hace (me da vergüenza decirlo) poco más de un año, en Semana Santa. Me da vergüenza porque he pasado mucho tiempo sin tocar los relatos acerca de esta magnífica ciudad, pero como nunca es tarde... Bueno, si queréis conocer las cosas que he contado anteriormente sobre Toledo, he aquí el índice con todos los capítulos.

***
Acabábamos casi de llegar a la ciudad y era mediodía, por lo que el hambre arreciaba, así que decidimos marchar hacia el centro y buscar un sitio para comer, ya que en la zona donde teníamos el hotel no había absolutamente nada. Estábamos muy cerca de la zona centro del casco antiguo, todo recto a cinco minutos de la catedral, aunque cuesta arriba. Pero bueno, no era la primera vez que me enfrentaba a las empinadas calles de Toledo y sabía a lo que iba. Además, lo cierto es que me gustan mucho, todas empedradas, muy pintorescas y medievales. Claro está, no pude evitar sacar un millón de fotos, pero me las reservo para un capítulo especial recopilatorio que tengo pensado.

En nuestro ascenso nos topamos de forma intencionada con la Plaza del Pozo Amargo y nos detuvimos un momento. Es muy pequeña y puede pasar casi desapercibida, pero la rodea una leyenda que me gustaría compartir, porque si hay algo que no falta en Toledo son leyendas. Pero primero os dejo un mapa de con la ubicación de la plaza, en el que podéis navegar para situaros, pasar a la vista de satélite y todas esas cosas chulis que nos ofrece Google Maps.


Ver Plaza del Pozo Amargo en un mapa más grande

Bien, pues cuenta la leyenda que en la Edad Media y su etapa agitada en la que en Toledo habitaron las culturas musulmana, cristiana y judía, unos jóvenes llamados Raquel y Álvaro se enamoraron, pero era éste un amor prohibido, pues ella era judía y él cristiano. Se conocieron por casualidad y surgió el romance, pero debían verse en secreto y lo hacían siempre junto a este pozo que nos ocupa, a la luz de la luna.

Un mal día, la pareja fue descubierta por un amigo del padre de ella, que no dudó en comunicárselo a éste ipso facto. El padre de Raquel, que tenía por nombre Leví, los acechó esa misma noche y comprobó que era cierta la relación de su hija con un cristiano, por lo que no dudó, preso de la ira, apuñalar al pobre Álvaro en el corazón, poniendo fin a su vida.

Desde entonces, fueron tantas las lágrimas que lloró Raquel junto al pozo, recordando a su amado, que las aguas de éste acabaron por volverse amargas. Al poco tiempo, la joven se suicidó arrojándose al pozo.

Esta es una de las leyendas más populares que se encierran entre las enrevesadas calles de Toledo, pero dejando de lado el elemento fantástico en el que las aguas se vuelven amargas, esta es una escena que se repitió muchísimo en esos tiempos, no sólo en esta ciudad, y que confieren a lugares como esta plaza un halo melancólico y terrible.

Esta placa que aparece en la fotografía se encuentra en la plaza y hay otras muchas distribuidas por Toledo, en los lugares donde se supone que se desarrollan las distintas leyendas que circulan desde hace siglos por la ciudad. Personalmente, me encanta este misticismo toledano.



Y poco más por hoy. Decir que tras esta parada en el camino, llegamos al centro y pudimos comer, aunque nos costó mucho encontrar un restaurante o... algo. Era Viernes Santo, dos de la tarde más o menos, y estaba todo hasta la bandera. Pero al final encontramos hueco en un sencillo restaurante de menús, cerca de la Iglesia de Santo Tomé, que fue nuestra siguiente parada (en el siguiente capítulo). 

Fue un restaurante en el que se aprovechaba todo hueco existente para poner mesas y comensales, de esos donde decir que doblan mesa es quedarse corto, porque no sé la de gente que pasó e iba pasando por allí sin parar. Nos sirvieron súper rápido y en la última cucharada del postre, antes de dejar la cuchara en el plato, ya nos lo habían retirado y traído la cuenta porque había gente esperando la mesa. Y no es mentira ni broma: a Toni le quitaron el plato al vuelo y se quedó con la cuchara en la mano.

La comida estaba buena, pero fue una experiencia bastante agobiante porque además los camareros no nos quitaban ojo para ver si acabábamos. No me gusta comer así ni recibir ese trato donde el cliente es considerado "carne con dinero", pero era lo que había si queríamos comer en esa zona, ese día y a esa hora. Toledo en Semana Santa está hasta los topes, pero si se repite la ocasión ya nos hemos quedado con la copla.

Para despedirme os dejo una foto de uno de los platos que nos metimos entre pecho y espalda: sopa de ajo, o sopa castellana, tan típica esta zona de nuestra geografía y que con el frío que hacía entró que daba gusto.


14 comentarios:

  1. Con lo que me gusta a mí Toledo, que buenos recuerdos...
    Por cierto no tenía ni idea de la leyenda, gracias por compartirla.
    Un saludo,

    Trini
    http://yoadoroviajar.blogspot.com

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    1. No me extraña que te guste, Toledo es una ciudad fascinante y única.
      Me alegro de que te haya gustado la leyenda ;)

      Saludos

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  2. Como dices, mejor tarde que nunca. He estado varias veces cerca de Toledo pero siempre me he quedado con las ganas de ir. ¡Buena pinta tiene esa sopa!

    Un saludo.

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    1. Huy, pues a eso hay que poner remedio. Tienes que visitar Toledo cuando puedas, que te va a gustar, y la sopa también ;)

      Saludos

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  3. Ya estoy de vuelta en la red, por fin!!!
    La zona que mas conocemos de España es Castilla León,nos encanta!!

    No conocía esta leyenda, muy interesante. Y como no, como se come por la zona....

    Un fuerte abrazo desde Las Palmas.

    http://siemprejuntosporelmundo.blogspot.com.es

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    1. Rebienvenido!!! Yo también he estado ausente un tiempo, no te creas. He retomado el blog hace un par de semanas, jejeje.

      La verdad es que por esa zona se come muy bien, hay muchos guisos porque pasan mucho frío, y a mi comer de cuchara me encanta. ¿Habéis probado las patatas revolconas de Ávila? Son una bomba, pero están muy ricas :D

      Un abrazo!!!

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  4. Qué bonita y qué triste a la vez la leyenda del pozo! La verdad es que no conocía este rinconcito.
    Qué rabia da que te sirvan tan rápido a veces!! Si es que ni tiempo de saborear la comida!
    Saludos
    www.locosxlosviajes.com

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    1. Es que es una placita que si no se sabe de antemano que está ahí puede pasar desapercibida, porque es minúscula. Si alguna vez pasas por Toledo ya lo sabes ;)

      Lo del restaurante, un caos. La comida estaba buena, pero la experiencia de tragar como los pavos, no.

      ¡Saludos!

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  5. He estado muchas veces en Toledo. La última vez estuve con la Asociación Club Amigo (Asociación de personas con discapacidad intelectual) de Alcorcón, de la cual soy voluntario. Hubo suerte y pudimos montarnos todos en el
    Trenillo. Unas vistas de verdadero encanto. Otras de las veces que fui con la familia, tuvimos el mismo problema a la hora del buen yantar, (que no fue bueno). porque llegamos un poco tarde.
    Encantado de comunicarme contigo.
    Saludos

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    1. Es que Toledo es una ciudad que tiene siempre mucho turismo (muchos ingleses y alemanes he visto yo siempre por allí), así que a la hora de comer está todo lleno. Bueno, me pregunto si allí habrán notado la crisis los restaurantes...

      Encantada de saludarle y de que haya pasado por aquí.

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  6. Me encanta Toledo, su "Puerta de Visagra" he ido varias veces, y es preciosa, incluso he aprovechado en coger un tren y acercarme a Madrid, pero Toledo es de cuento medieval, y me ha gustado el relato, pues no lo conocía. Yo recuerdo ir en bus y parar en "Zoco Dover" me gusta esa plaza.


    Bueno, he descubierto tu blog por Nita, y encantada de conocerte.


    Un saludo, soy Victoria y vivo en Murcia.

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    1. Hola Victoria, yo soy de Alicante, que queda muy cerca de Murcia (y voy mucho porque vosotros tenéis Ikea y nosotros no, jejeje).

      Si te digo la verdad, las veces que he estado en Toledo me ha resultado imposible visitar la Puerta Bisagra, pero mira, así tengo una excusa para volver a esta ciudad, que como dices, es de cuento medieval. ¡Tenemos cosas muy bonitas en nuestra geografía!

      Gracias por pasarte. Nita es una gran amiga bloguera.

      ¡Un saludo!

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  7. Un relato muy entretenido, nos ha gustado mucho. Toledo es precioso, hace que te traslades en el tiempo. Saludos!!!

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    1. Gracias!! Toledo es transportarse al medievo. Saludos!!!

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