jueves, 23 de agosto de 2012

Toledo 2012 - Planificación del viaje y algunos datos más


DATOS TÉCNICOS

Fecha de salida: 6 de abril de 2012
Fecha de regreso: 8 de abril de 2012
Método de transporte: Coche
Viaje guiado: No
Personas: Toni y Carol

¿POR QUÉ TOLEDO?

Porque es una de mis ciudades estrella. En 2005 la visité por primera vez, pero fue una excursión de un día desde Madrid, por lo que quedó muuucho por ver. Siempre había tenido la espinita de conocer Toledo un poco mejor, ya que lo poco que vi me maravilló. Y el momento llegó: en Semana Santa de este mismo año Toni y yo pasamos allí dos días y medio en los que esta ciudad me volvió a enamorar. Además, es especial porque mi padre nació allí. Por devenires del destino él no ha vuelto nunca por allí, quitando la visita de 2005, pero yo le tengo cariño a esa tierra que lo vio nacer; de allí vienen la mitad de mis raíces.

PLANIFICACIÓN

No tiene mucho misterio. Lo más lógico era ir en coche y así lo hicimos. La verdad es que no está nada lejos de Alicante y tardamos en llegar tres horas y poco. Buena carretera, bien señalizada y ayuda de un mapa de Michelín, porque somos muy clásicos para eso. Por lo demás, solo hicimos unas consultas en internet acerca de algunos horarios, la mayoría de aquí. Era Semana Santa y se podían trastocar, así que prefería llevarlo todo previsto para saber qué cosas visitar un día u otro. Con eso y mi anterior experiencia ya sabía lo que había que ver en Toledo, así que poco más hubo de planificación. Ni siquiera utilizamos guía de viaje en esta ocasión porque todo estaba en internet y en mi cabeza.

CLIMA

Mucho calor en verano y muy seco; puede ser bastante agobiante y molesto para patearse la ciudad. En invierno es posible que nieve y que haya heladas. Nosotros estuvimos a principios de abril y llovió e hizo bastante frío. En mi visita de 2005 corría el mes de julio y además había una ola de calor. Estuvimos a 46 grados a la sombra, por lo que no me gustaría volver en verano, yo soy muy invernal.

MOVERSE POR TOLEDO

Indudablemente a pie. Lo bonito está en la zona antigua y por allí es difícil circular en coche, aunque más todavía aparcar. No es una ciudad demasiado grande, si nos atenemos al casco antiguo, así que se puede hacer todo de forma muy cómoda a pie. No debe faltar el buen calzado, porque la mayoría de calles están empedradas y casi todo es cuesta arriba.

ALOJAMIENTO

Buscábamos un hotel económico y dentro del casco antiguo, pero las fechas eran muy comprometidas y después de mucho buscar solo encontramos sitio en un hotel no demasiado recomendable. La situación era buena porque estaba, efectivamente, dentro del casco antiguo, pero no en la zona de máximo bullicio. Creo que de haber elegido otro emplazamiento más céntrico nos hubieran molestado un poco las procesiones nocturnas. Además, quedaba cerca del río Tajo, lo que ofrecía un bonito paseo por su orilla a veinte metros de la puerta del hotel. Así que en la cuestión ubicación, muy contentos porque en cinco minutos estábamos en la catedral. Pero por lo demás, todo muy mal. Nos costó 50 euros cada noche y es un dos estrellas. Al principio pensé que estaba bien porque lo cierto es que cuando voy de viaje solo me interesa que el hotel tenga cama y ducha, no busco un hotel con gimnasio ni con masajista ni nada de eso, así que bien. Pero la cama era terrible, dura y desigual; la almohada estaba, no sé como decirlo... deshecha. Tuvimos que enrollar una manta y ponerla debajo de la "almohada" (entre comillas porque no merece realmente ese nombre) para poder sentir que cumplía su función. El agua de la ducha estaba completamente fría y, con el frío que hacía fuera, no resultaba nada agradable. 

La cuestión es que el hotel estaba regentado por un señor mayor, muy mayor, que vive allí. Él es muy amable, pero el hotel lo tiene un poco abandonado. No sé si es porque no funciona bien o porque él solo no puede llevarlo todo en condiciones. Imagino que un poco de las dos cosas, porque si le fuera bien, obviamente contrataría personal. Supongo que estará a punto de jubilarse y tampoco se querrá ya meter en reformas ni en nada (se nota por los muebles, el alicatado del baño y la pintura que la última reforma debió hacerse en la década de los 90). Por la noche la puerta se cierra y si llegas un poco tarde hay que darle un toque al móvil al propietario. No sé de verdad cuando dormirá ese señor. Contratamos el desayuno, que eran 5 euros. Cada mañana teníamos que avisar al dueño y nos bajaba a la cafetería, que estaba en el sótano. Nos ponía un zumo, un café con leche y un par de tostadas con mermelada y mantequilla. El hombre lo hacía con buena voluntad y se notaba que quería hacerlo bien, pero no es que fuera un buen cocinero. He estado en hoteles con desayuno de buffet y precios más económicos, así que eso es algo que este hotel debería mejorar. 

En los desayunos descubrimos el gran secreto de por qué el agua de la ducha no estaba caliente: el hotel no disponía de caldera, sino de un calentador a gas de los tiempos del picor que por lo visto se apagaba cuando le daba la gana. O lo apagaba el dueño, porque mientras desayunábamos veíamos por la mañana cómo lo encendía con la clásica cerilla. Me sentí viajar atrás en el tiempo. Claro, el calentador estaba en el sótano, así que tampoco es que el agua caliente llegara con mucha fuerza aunque éste estuviera encendido. Un cuadro. La cafetería era mitad almacén, mitad barra e iluminada a medias. Un desastre. 

Por lo demás, estaba relativamente limpio (eso si que no lo hacía el dueño) y tenía televisión HD (¡renovarse o morir!). La calefacción y el aire acondicionado no funcionaban, así que como si no hubiera. Os estoy hablando de el hotel El Diamantista, ubicado en la Plaza Retama nº 4. Aquí tenéis su ficha en Booking, pero no lo recomiendo a no ser que sea un caso extremo.


COMER EN TOLEDO

La cocina de Toledo está muy arraigada a la caza y al pastoreo, aunque también recibe influencias moriscas. Especialidades: cordero asado, cochifrito, alubias con perdiz o perdiz estofada, sopa castellana (también denominada "de ajo"), carcamusa (ya explicaré lo que es), migas, gachas, queso manchego y mazapán.

***

Y poco más queda por decir en esta introducción. Nos encontramos en territorio nacional, así que sobra dar recomendaciones sobre moneda, idioma y demás.  Aquí comienza una serie de relatos sobre esta escapada a Toledo y os invito a compartir la experiencia. 

Índice Toledo 2012



jueves, 16 de agosto de 2012

En coche por Galicia 2011 - Capítulo 16: Segovia (2ª Parte)

A ver si acabo ya con la crónica de este viaje, que ya toca. Este capítulo viene de aquí y es el último. Y seguimos caminando por Segovia hasta llegar al Alcázar. Yo ya conocía este edificio con anterioridad, pero Toni no y como la otra vez me gustó, pensé que no podía perdérselo, ya que además es un entusiasta de los castillos. La visita nos salió redonda y salimos de allí encantados.


¡Míralo! ¡Si parece un castillito de cuento! Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe. La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de Castilla reconquistase la ciudad, aunque no es hasta el año 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral. Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual. En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacio-castillos en el siglo XV. La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería, que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad gracias a la existencia de grabados. En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En el año 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo de artillería que se puede visitar en su interior.

Una imagen del foso

Antes de continuar debo decir que las entradas para el Alcázar se sacan en un edificio que hay a mano izquierda, no en el propio castillo. Podéis consultar horarios y tarifas aquí.

Y bueno, de la puerta para adentro sólo cabe dejarse llevar por las numerosas estancias del Alcázar. Algunas conservan la decoración y espíritu medievales y otras acogen un museo de artillería. También se puede visitar algún patio y bajar a las mazmorras. A la torre no subimos, pero se puede hacer abonando un poco más a la entrada.





Realizada la visita al Alcázar, que recomiendo sin duda, regresamos sobre nuestros pasos mientras iba cayendo el sol. Estábamos cansados y al ser el último día del viaje nuestro bolsillo se resentía, así que decidimos comprar unos mini bocatas en una cafetería y llevarlos al hotel. Cenamos de lujo en la terraza de nuestra habitación, con vistas al Acueducto y a la puesta de sol, hasta que finalmente oscureció por completo.





Daba mucha pena tener que irse a dormir con estas vistas, pero los párpados se iban cerrando poco a poco y las camas de este hotel eran más que cómodas, así que no quedó otra que dejarse llevar por Morfeo.

A la mañana siguiente nos levantamos muy, muy temprano (seguía siendo de noche) y nos pusimos en marcha, de vuelta a casa. Fue un trayecto tranquilo y que hicimos casi del tirón. A mediodía ya estábamos en Alicante, con ganas pero también con mucha pena. Fue este un viaje muy especial, de los que más pena me ha dado terminar. Lo gestionamos todo nosotros al 100%, fue nuestro viaje más largo hasta la fecha... un gran viaje. A ver si en un futuro hubiera alguno más como este, porque a mi me encanta viajar en coche y a mi acompañante también.

Bueno, ha sido un placer hacer está crónica y compartirla. Espero que os haya gustado. Si queréis recordar los capítulos uno a uno, dejo aquí un link al índice. Ahora toca rememorar otros viajes. Puede que pronto empiece con los relatos de nuestra escapada a Toledo en Semana Santa. Sí, lo sé, llevo mucho atraso, pero así saboreo más los viajes.
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