jueves, 16 de agosto de 2012

En coche por Galicia 2011 - Capítulo 16: Segovia (2ª Parte)

A ver si acabo ya con la crónica de este viaje, que ya toca. Este capítulo viene de aquí y es el último. Y seguimos caminando por Segovia hasta llegar al Alcázar. Yo ya conocía este edificio con anterioridad, pero Toni no y como la otra vez me gustó, pensé que no podía perdérselo, ya que además es un entusiasta de los castillos. La visita nos salió redonda y salimos de allí encantados.


¡Míralo! ¡Si parece un castillito de cuento! Los restos más antiguos hallados en el lugar son unos sillares de granito similares a los del acueducto romano, lo que hace suponer que en tiempos de la dominación romana de la ciudad ya hubo un castro o fortificación. Sobre los restos de éste, el alcázar fue erigido como fortaleza hispano-árabe. La primera noticia documental que se conserva del edificio data del año 1122, poco después de que Alfonso VI de Castilla reconquistase la ciudad, aunque no es hasta el año 1155 cuando aparece citado con la denominación de alcázar, en una carta custodiada en el archivo de la catedral. Fue residencia del rey Alfonso VIII. En 1258, reinando Alfonso X, se hundió el palacio cuando el rey se encontraba en su interior. Este núcleo más antiguo corresponde con la sala de armas. Fue numerosas veces restaurado y ampliado, posiblemente desde Alfonso X hasta Felipe II. A este último se debe su aspecto actual. En la Edad Media, por su seguridad como por la proximidad de zonas de caza, el Alcázar se convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla, en especial de Alfonso X. Fue habitado muchas veces y llegó a ser uno de los más suntuosos palacio-castillos en el siglo XV. La fortaleza sirvió posteriormente como prisión de Estado hasta que en 1762 Carlos III fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería, que tuvo su sede en el alcázar. En 1862, un incendio destruyó las suntuosas techumbres de las salas nobles, que pudieron ser reconstruidas fielmente con posterioridad gracias a la existencia de grabados. En 1931 fue declarado monumento histórico artístico. En el año 1953 se creó el patronato del alcázar que es el responsable del museo de artillería que se puede visitar en su interior.

Una imagen del foso

Antes de continuar debo decir que las entradas para el Alcázar se sacan en un edificio que hay a mano izquierda, no en el propio castillo. Podéis consultar horarios y tarifas aquí.

Y bueno, de la puerta para adentro sólo cabe dejarse llevar por las numerosas estancias del Alcázar. Algunas conservan la decoración y espíritu medievales y otras acogen un museo de artillería. También se puede visitar algún patio y bajar a las mazmorras. A la torre no subimos, pero se puede hacer abonando un poco más a la entrada.





Realizada la visita al Alcázar, que recomiendo sin duda, regresamos sobre nuestros pasos mientras iba cayendo el sol. Estábamos cansados y al ser el último día del viaje nuestro bolsillo se resentía, así que decidimos comprar unos mini bocatas en una cafetería y llevarlos al hotel. Cenamos de lujo en la terraza de nuestra habitación, con vistas al Acueducto y a la puesta de sol, hasta que finalmente oscureció por completo.





Daba mucha pena tener que irse a dormir con estas vistas, pero los párpados se iban cerrando poco a poco y las camas de este hotel eran más que cómodas, así que no quedó otra que dejarse llevar por Morfeo.

A la mañana siguiente nos levantamos muy, muy temprano (seguía siendo de noche) y nos pusimos en marcha, de vuelta a casa. Fue un trayecto tranquilo y que hicimos casi del tirón. A mediodía ya estábamos en Alicante, con ganas pero también con mucha pena. Fue este un viaje muy especial, de los que más pena me ha dado terminar. Lo gestionamos todo nosotros al 100%, fue nuestro viaje más largo hasta la fecha... un gran viaje. A ver si en un futuro hubiera alguno más como este, porque a mi me encanta viajar en coche y a mi acompañante también.

Bueno, ha sido un placer hacer está crónica y compartirla. Espero que os haya gustado. Si queréis recordar los capítulos uno a uno, dejo aquí un link al índice. Ahora toca rememorar otros viajes. Puede que pronto empiece con los relatos de nuestra escapada a Toledo en Semana Santa. Sí, lo sé, llevo mucho atraso, pero así saboreo más los viajes.

8 comentarios:

  1. ¡Qué vistas! Impresionante el acueducto. Cuando lo ví me quedé con la boquita abierta... ¡Qué ganas de verlo de nuevo!!
    Besotes!!!

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    1. Ya ves. Fue una noche con mucho encanto. Cuatro bocatitas en pijama y el Acueducto ahí delante, como para nosotros solos.

      Lo verás, lo verás de nuevo. Yo también soñaba con repetir y lo hice. Pasaron muchos años, pero lo hice.

      ¡Besos!

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  2. He estado muchas veces en Segovia, pero nunca he entrado en el Alcázar. La verdad es que no sé por qué. Es una ciudad preciosa: además del acueducto, tiene unas iglesias románicas lindísimas. Me alegro de que lo pasaras bien. Abrazo!

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    1. Bueno, pues ya tienes deberes para cuando vuelvas a Segovia. ¡No te puedes perder el Alcázar!

      ¡Besos!

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  3. Hola! Acabo de descubrir tu blog!
    Bonitas fotos del fin del viaje!!! El alcázar es una de las cosas que más me gustó cuando estuve en Segovia!! La verdad es que no me lo esperaba y tal vez por eso me sorprendió!
    Saludos

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    1. ¡Hola! Bienvenida!!!

      Gracias por lo de las fotos! El Alcázar para mi es visita obligada para todo aquél que visite Segovia. Siempre lo recomiendo.

      Me alegro de que tu experiencia fuera tan positiva. Las cosas cuando son por sorpresa quizá saben mejor ;)

      ¡Un saludo!

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  4. Mi familia materna es segoviana, así que le tengo mucho cariño a esta ciudad.
    Me alegro de que os gustara. Las vistas del Alcázar desde un paseo que hay paralelo al río en la Fuencisla son una pasada (no sé si pasaríais por allí el día anterior). Es que parece sacado de un cuento de Disney.
    Segovia es una de mis ciudades favoritas.
    Un saludo ;)

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    1. ¡Ay, qué va! En las veces que he estado en Segovia no he podido ir a ver el Alcázar desde el paseo que comentas. Por H o por B siempre me quedo con las ganas porque lo he visto en foto y, como dices, parece de Disney por completo! A ver si a la próxima tengo más suerte.

      ¡Besos!

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